“¿Está usted en riesgo?"
Alrededor de 15.7 millones de personas, es decir, 5.9% de la población de Estados Unidos, padecen diabetes, una enfermedad que evita que el cuerpo produzca o utilice adecuadamente la insulina. La insulina es una hormona que se necesita para convertir el azúcar, los almidones y otros alimentos en la energía que se necesita para la vida diaria. American Diabetes Association calcula que de cada 15.7 millones de personas, 5.4 millones no están concientes de tener la enfermedad.
Al igual que con otras enfermedades crónicas, la diabetes presenta una amplia gama de problemas para el enfermo, así como para sus familiares y amigos.
Estos problemas pueden incluir dolor, hospitalización, cambios en el estilo de vida y numerosas incapacidades físicas. Lo que es más, la diabetes es la séptima causa de muerte (la sexta causa de muerte por enfermedad) en Estados Unidos. Hay dos tipos principales de diabetes:
Tipo 1:
Una enfermedad autoinmunológica que ocurre con mayor frecuencia en los niños y en adultos jóvenes en los que el cuerpo no puede producir ninguna insulina. Las personas con la diabetes tipo 1 se deben aplicar diariamente inyecciones de insulina para permanecer vivos. El tipo 1 representa del 5 al 10% de los diabéticos. Las señales de advertencia incluyen el orinar frecuentemente, una sed inusual, hambre extrema, pérdida inusual de peso, fatiga extrema e irritabilidad. (Tenga en mente que estos síntomas pueden también indicar otras afecciones).
Tipo 2:
Un trastorno metabólico que resulta de la incapacidad del cuerpo para producir suficiente insulina o utilizarla adecuadamente. Es la forma más común de la enfermedad y representa 90% a 95% de los diabéticos. Muchas personas con el tipo 2 no presentan ningún síntoma. Sin embargo, la señales de advertencia incluyen cualquiera de los síntomas del tipo 1, más infecciones frecuentes, visión borrosa, cortadas o moretones que tardan en sanar, hormigueo o adormecimiento en las manos o pies, e infecciones de la vejiga, las encías o la piel que son recurrentes. (Tenga en mente que estos síntomas pueden también indicar otras afecciones).
¿Quién tiene riesgo para el Tipo 1?
Los hermanos de personas con diabetes Tipo 1 o los hijos de padres con diabetes Tipo 1.
¿Quién tiene riesgo del Tipo 2?
· Personas de más de 45 años.
· Personas con historial familiar de diabetes.
· Personas con sobrepeso.
· Personas que no hacen ejercicio con regularidad.
· Personas con bajo HDL o alto nivel de triglicéridos.
· Ciertos grupos raciales y étnicos.
· Mujeres con diabetes gestacional, una forma de diabetes que ocurre en 2% a 5% de los embarazos, o que han tenido un bebé que pese 9 libras o más al momento de nacer.
La diabetes puede causar también otras diversas complicaciones de salud incluyendo ceguera, enfermedades renales, enfermedades cardiacas y ataques, enfermedades en los nervios, amputaciones e impotencia.
La diabetes Tipo 2, la más común, puede controlarse a través de la pérdida de peso, una mejor nutrición, ejercicio y posiblemente medicamentos orales y/o insulina conforme lo prescriba su médico.
Si tiene un historial familiar o sufre cualquiera de las señales de advertencia que enumeramos arriba, asegúrese de ver a su médico de inmediato para hacerse una prueba y una evaluación. El tratamiento temprano y adecuado puede incrementar sus oportunidades de vivir un estilo de vida normal.